La palabra disquete significa algo para ti.
Te da la impresión que todos los cantantes que antes te gustaban, están en decadencia, y toda su música reciente es mala en comparación a la que sacaban antes.
Te gusta comer vegetales, es más pides te pongan más en el plato.
Tomas café negro, con azúcar, pero sin cremora.
Te da pena te vean tomando una "bandera" ( granizado con leche en polvo en medio de dos capas de hielo).
Tu madre tiene el poder de pegarte, pero no lo hace.
Te ofrecen tarjetas de crédito cuando entras a un banco.
En tu mochila solo cargas con dos lápices, uno tinta otro carbón, y un cuaderno para todo.
Los amigos de tus hermanos menores te saludan con respeto, y te tratan de usted.
Nadie te despierta por las mañanas.
Si alguno de los ítems antes mencionado te hizo sonreír, no te preocupes, crecer es parte de la vida, lo importante es no dejar a un lado El Niño que alguna vez fuimos, recuerda que el fue el que quiso crecer en primer lugar, no te olvides de el.
Historias originales, Reflexiones casuales y algunas banalidades
Bienvenido, bienvenida.
Aquí te encontrarás con algunas historias que cansadas de rondar mi cabeza, se han confabulado para escapar y publicarse en este espacio virtual. Puede que te topes con algunas reflexiones también. Espero que el contenido de guste y te entretenga leerlo, soy Cozielny y esta es mi bitácora.
sábado, 27 de abril de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
Los machos pelean, los verdaderos hombres cocinan
He comenzado una aventura. Una además, de proporciones bíblicas, que definirá el futuro de este muchacho. Hoy empezé a cocinar, algo que para la mayoría de las personas resulta fácil e intrascendente, para mi es una aventura épica. Cocinar es bastante complicado de por sí, a eso sumemosle mi falta de experiencia o de sentido común, resulta en un desastre.
Mi madre intentó infructuosamente enseñarme a preparar pupusas. La tarea me emocionaba de sobremanera, primero vertió la harina y sal de ajo en el recipiente que serviría para mezclar, luego me dijo que vertiera dos cubitos maggie. Tarea que es más difícil de lo que parece, no se quien fue el genio que decidió llamar a esa tirita del mal "abre fácil", porque no se abre fácil. Es complicado, primero es extremadamente difícil encontrar el inicio de la tira, luego cuando por fin logras hacerlo, el papel se te pega con el cúbito y todo el proceso se estropea.
Luego me indico mezclara todo mientras agregaba agua al mejunje. De más esta decir que esto fue lo más divertido. Mis manos se llenaban de la mezcla, mientras que me maravillaba de como la consistencia de la mezcla estaba cambiando. La emoción del proceso me ganó, e introduje mis dos manos de lleno, y agregué más agua a la mezcla. Todo marchaba bien y yo me sentía, el rey de la cocina.
Y luego llego mi mamá, y su grito de terror esfumó mi alegría, comparó mis habilidades culinarias, con el noble proceso de preparar mezcla de cemento, señalo con acierto que la mezcla en cuestión estaba demasiado aguada.
Fracasé. Mi aventura en la cocina fracasó. En este punto tuve que mantener la compostura, y evitar a toda costa abandonar, el fracaso me hizo más fuerte. Como solo un verdadero hombre puede, escuche sus indicaciones, y seguí el proceso, hasta que arregle mi desastre.
Luego cuando la mezcla tenía una consistencia agradable, proseguí a preparar las pupusas, a las cuales doté de una dosis generosa de quesillo y chicharrón.
Mi primer día acabo con una satisfactoria comida, y si cocinar es algo que sólo los verdaderos hombres pueden hacer, es una actividad noble y complicada, en la cual este servidor, piensa triunfar.
Mi madre intentó infructuosamente enseñarme a preparar pupusas. La tarea me emocionaba de sobremanera, primero vertió la harina y sal de ajo en el recipiente que serviría para mezclar, luego me dijo que vertiera dos cubitos maggie. Tarea que es más difícil de lo que parece, no se quien fue el genio que decidió llamar a esa tirita del mal "abre fácil", porque no se abre fácil. Es complicado, primero es extremadamente difícil encontrar el inicio de la tira, luego cuando por fin logras hacerlo, el papel se te pega con el cúbito y todo el proceso se estropea.
Luego me indico mezclara todo mientras agregaba agua al mejunje. De más esta decir que esto fue lo más divertido. Mis manos se llenaban de la mezcla, mientras que me maravillaba de como la consistencia de la mezcla estaba cambiando. La emoción del proceso me ganó, e introduje mis dos manos de lleno, y agregué más agua a la mezcla. Todo marchaba bien y yo me sentía, el rey de la cocina.
Y luego llego mi mamá, y su grito de terror esfumó mi alegría, comparó mis habilidades culinarias, con el noble proceso de preparar mezcla de cemento, señalo con acierto que la mezcla en cuestión estaba demasiado aguada.
Fracasé. Mi aventura en la cocina fracasó. En este punto tuve que mantener la compostura, y evitar a toda costa abandonar, el fracaso me hizo más fuerte. Como solo un verdadero hombre puede, escuche sus indicaciones, y seguí el proceso, hasta que arregle mi desastre.
Luego cuando la mezcla tenía una consistencia agradable, proseguí a preparar las pupusas, a las cuales doté de una dosis generosa de quesillo y chicharrón.
Mi primer día acabo con una satisfactoria comida, y si cocinar es algo que sólo los verdaderos hombres pueden hacer, es una actividad noble y complicada, en la cual este servidor, piensa triunfar.
jueves, 25 de abril de 2013
Ya!
Hace mucho tiempo que no llovía tan fuerte sobre la capital. Es más, habían pasado 3 meses de una estéril sequía que había azotado los campos de tal manera que el pasto se había secado, y las flores habían decidido no florecer.
Ese día a lo lejos los relámpagos, hacían tal estruendo al caer, que asustaban al más valiente. Andrea , estaba petrificada de miedo. Siendo la menor de una familia de tres hermanas era de esperarse. Su mama la había mandado a dormir temprano. Con la esperanza que el sueño la alcanzara pronto, y no siguiera temblando de miedo por el concierto celeste.
Andrea camino tímidamente hacia su cama. Cada paso se le hacía terrible, ya que en cualquier momento el estruendo de un rayo la asustaba. Cuando finalmente llego a su cama, se sentó y observo por un instante la luz que llegaba a través de la ventana, y aterrizaba en un rincón de su ropero.
Andrea tenía 9 años, y a pesar que ya no creía en el coco, ni en la sucia. Todos sus temores volvían a ella. Notó, o creyó notar un leve movimiento. Cerro los ojos, como si ese acto arreglara todo lo demás. Se acurrucó en su cama y se envolvió en su cobija. Intento infructuosamente dormir, cosa inútil ya que el estruendo no la dejaba en paz. Miro avanzar aquel reloj digital de color rojo, que reposaba en su mesa de noche, y vió melancólicamente como el tiempo pasaba, y la tormenta no cesaba. Trató de pensar en cosas alegres, pero en la oscuridad de su recámara,sólo lograba recordar imágenes aisladas de una película de terror que nunca debió haber visto.
Y por si esto no fuera poco, empezó a escuchar voces. Voces tenues y graves que susurraban su nombre, voces que parecían agonizantes. Andrea intentó ignorarlas, y convencerse de qué nada de lo que estaba escuchando podría ser real. En la vida las historias de terror no existen. Pero las voces no hicieron más que sonar cada vez más cerca. Andrea que se encontraba envuelta en su cobija, asomó por un costado su cabeza, y miro hacia la mesa de noche con más miedo que curiosidad. Sólo llegó a darse cuenta que eran ya las 3 de la madrugada, cuando vió la sombra moverse a través de su habitación.
El pánico se apoderó de ella. Se envolvió en su cobija, y sus mayores temores se hicieron realidad, la tormenta había cesado, pero la criatura que había visto moverse no era imaginaria. Dudaba si gritar por ayuda, ya que quizás la criatura la atacara más rápido. Medito por un instante sobre que debía hacer. No podía permanecer en esa habitación, no con ese monstruo rondando. La puerta estaba muy cerca de su cama, si, debía huir, además la criatura se había movido en dirección al baño, justo al otro extremo de la habitación. A pesar que sentía que no debía moverse del lugar, temía que la criatura, se le abalanzara y todo acabara.
Andrea estaba lista, inicio una cuenta en su cabeza, para darse valor, 3, 2, 1.... Rápidamente tiró su cobija al suelo, y se levantó de un salto dio dos grandes zancadas en dirección a la puerta, sus manos se posicionaron sobre el llavín y trato de girarlo.
Pero algo pasaba, no podía abrirlo. La puerta, como amargamente recordó en ese instante, era trancada por su madre desde afuera. Ya que Andrea siempre fue sonámbula desde pequeña su madre temía que se lastimara. Su habitación era su cárcel, no podía salir. De pronto sintió el aire más espeso, un frío escalofrío recorrió todo su ser. Escucho unos pasos que venían de la esquina contraria, justo a donde había visto aquella criatura moverse. Intento gritar, pero su garganta no le ayudó. Trato de presionar el interruptor de la luz eléctrica, pero cuando lo hizo se dio cuenta que el foco estaba quemado. Cuando reunió el valor para encarar lo inevitable, un remedo de mano se posó sobre sus hombros. Sintió cómo su vida pasaba en un instante, alcanzó a balbucear una frase "¿mamá, papá? A lo que una voz tétrica respondió, ya.
La policía del lugar encontró en una casa de habitación una escena espantosa, una familia de 5 brutalmente asesinados los padres murieron desangrados en la sala, las dos niñas menores asfixiadas en sus habitaciones. Pero extrañamente la niña más pequeña fue encontrada muerta, sin signos de lucha o heridas, en su habitación que estaba cerrada con llave, desde afuera.
Se desconoce la causa de su muerte.
4 pasos prácticos para perder peso
Si algo hemos aprendido de esta suciedad occidental en la que vivimos. Es que estar gordo esta mal, y una persona con sobrepeso no puede ni debe ser feliz. Porque lo importante aquí es ser como los demás y cumplir los estereotipos que la sociedad nos imponga.
Yo he decido alinearme a la norma, y como buen borrego seguir a los demás. He aquí mi guía practica para perder peso.
PASO 1
Deja de preocuparte por tu apariencia física,la forma en que te veas es infinitamente menos relevante que la forma en que te sientas. No dejes que personas a las cuales tu no les importas te digan como vivir, como comer o como vestir. En este mundo hay una sola persona cuya opinión debiese importarte. Y la tienes frente al espejo a diario. Si logras despreocuparte, y dejar que la opinión de los demás te importe lo mismo que el clima en Ucrania habrás perdido alrededor de 35 libras de carga emocional.
PASO 2
Mírate al espejo, y date cuenta de quien eres tu. De qué es lo que más te gusta de ti. Piensa que esos ojos que tienes enfrente, esos labios y esa sonrisa es única. Porque sí de algo estoy seguro es que no hay nadie como tu. Ahora pregúntate, ¿te agrada tu físico?, pero a ti. Si no es así, que es lo que no te gusta, porqué no te gusta ¿Porque no es atractivo a la vista de otros? O porqué realmente es algo de ti, que a TI te gustaría cambiar. Bien si son cosas como la forma de tu nariz, o el tamaño de tus ojos, tienes que aceptar que así quiso Dios que tu fueses, así el te ama, y si el que es el todopoderoso te ama, ¿que razón puede existir para que tu no te quieras?. Ahora si lo que no te gusta es algo, como esos rollitos de más, pues asegúrate que es a ti que te disgustan y no a los demás. Una vez definido que no te gusta de tu cuerpo habrás perdido 15 libras de tensión e inseguridad.
PASO 3
Ahora que ya sabemos lo que amamos de nuestro cuerpo, y lo que nos incómoda un poco.
Pensemos en todas las personas, que a lo largo de la vida nos han dado su cariño, piensa en todas las veces que te has reído hasta quedarte sin aire, o los momentos que te has sentido orgulloso de ti mismo, cuando te graduaste, o diste tu primer beso, hiciste tu primer dibujo, o tocaste a la perfección esa melodía que tanto te gustaba. Dime con la mano en la conciencia, en serio crees, que si tu cuerpo fuera distinto, que si pesaras unas libras menos, esos momentos hubieran sido menos especiales. ¡Por supuesto que no!, y si todas esas personas que han compartido esos instantes de alegría con nosotros, nos quieren, o nos quisieron con nuestros defectos. Como es posible que tu mismo, reniegues de tu cuerpo, como es posible que tu quieras cambiar algo original y sin precedentes como tu. En una copia barata del estereotipo de persona atractiva que salen en anuncios de cigarrillos. Entiende que los sentimientos de las personas nunca han estado atados, a la apariencia física. Una vez comprendida la paupérrima importancia del aspecto físico de tu persona, aliviamos zonas de tensión y perdemos 45 libras de absurdos.
PASO 4
Bien llegados a este punto esta más que claro, que el aspecto que tenga nuestro cuerpo no es ní por cerca nuestra principal preocupación. Estamos claros también que nuestro deseo por adelgazar es NUESTRO DESEO, y que lo hacemos por nosotros mismos.
Entonces desde luego lo ideal es asistir a un nutricionista, para que nos proporciones una dieta adecuada, y trabajar duro en el gimnasio.
Las salidas fáciles solo los débiles las toman. Y yo confió mi querido lector que usted no actúa de esa manera.
Así que ya sabe como perder el sobrepeso mental con el cargamos día a día.
Yo he decido alinearme a la norma, y como buen borrego seguir a los demás. He aquí mi guía practica para perder peso.
PASO 1
Deja de preocuparte por tu apariencia física,la forma en que te veas es infinitamente menos relevante que la forma en que te sientas. No dejes que personas a las cuales tu no les importas te digan como vivir, como comer o como vestir. En este mundo hay una sola persona cuya opinión debiese importarte. Y la tienes frente al espejo a diario. Si logras despreocuparte, y dejar que la opinión de los demás te importe lo mismo que el clima en Ucrania habrás perdido alrededor de 35 libras de carga emocional.
PASO 2
Mírate al espejo, y date cuenta de quien eres tu. De qué es lo que más te gusta de ti. Piensa que esos ojos que tienes enfrente, esos labios y esa sonrisa es única. Porque sí de algo estoy seguro es que no hay nadie como tu. Ahora pregúntate, ¿te agrada tu físico?, pero a ti. Si no es así, que es lo que no te gusta, porqué no te gusta ¿Porque no es atractivo a la vista de otros? O porqué realmente es algo de ti, que a TI te gustaría cambiar. Bien si son cosas como la forma de tu nariz, o el tamaño de tus ojos, tienes que aceptar que así quiso Dios que tu fueses, así el te ama, y si el que es el todopoderoso te ama, ¿que razón puede existir para que tu no te quieras?. Ahora si lo que no te gusta es algo, como esos rollitos de más, pues asegúrate que es a ti que te disgustan y no a los demás. Una vez definido que no te gusta de tu cuerpo habrás perdido 15 libras de tensión e inseguridad.
PASO 3
Ahora que ya sabemos lo que amamos de nuestro cuerpo, y lo que nos incómoda un poco.
Pensemos en todas las personas, que a lo largo de la vida nos han dado su cariño, piensa en todas las veces que te has reído hasta quedarte sin aire, o los momentos que te has sentido orgulloso de ti mismo, cuando te graduaste, o diste tu primer beso, hiciste tu primer dibujo, o tocaste a la perfección esa melodía que tanto te gustaba. Dime con la mano en la conciencia, en serio crees, que si tu cuerpo fuera distinto, que si pesaras unas libras menos, esos momentos hubieran sido menos especiales. ¡Por supuesto que no!, y si todas esas personas que han compartido esos instantes de alegría con nosotros, nos quieren, o nos quisieron con nuestros defectos. Como es posible que tu mismo, reniegues de tu cuerpo, como es posible que tu quieras cambiar algo original y sin precedentes como tu. En una copia barata del estereotipo de persona atractiva que salen en anuncios de cigarrillos. Entiende que los sentimientos de las personas nunca han estado atados, a la apariencia física. Una vez comprendida la paupérrima importancia del aspecto físico de tu persona, aliviamos zonas de tensión y perdemos 45 libras de absurdos.
PASO 4
Bien llegados a este punto esta más que claro, que el aspecto que tenga nuestro cuerpo no es ní por cerca nuestra principal preocupación. Estamos claros también que nuestro deseo por adelgazar es NUESTRO DESEO, y que lo hacemos por nosotros mismos.
Entonces desde luego lo ideal es asistir a un nutricionista, para que nos proporciones una dieta adecuada, y trabajar duro en el gimnasio.
Las salidas fáciles solo los débiles las toman. Y yo confió mi querido lector que usted no actúa de esa manera.
Así que ya sabe como perder el sobrepeso mental con el cargamos día a día.
Romeo y Julieta: una versión realista cáp 2
CAPÍTULO II
Julieta se despertaba muy temprano todos los días. Después de todo ella era la responsable, de realizar los quehaceres del hogar. Su día empezaba a las 5 de la mañana, salía muy temprano de aquella choza que llamaban hogar, a buscar leña al bosque, luego encendía el fogón, y se aprestaba a cocinarle el desayuno a su padre y a los demás trabajadores.
Luego del recorte salarial que hubo en el hotel, como condición para reducir la jornada laboral de 12 horas a 8, los trabajadores guiados por el padre de Julieta, establecieron una cooperativa y solían ir a comer a casa de Julieta. Ella normalmente preparaba comida para 20 personas, lo hacia con mucho afecto, ya que los trabajadores eran como su familia.
Luego de terminada su jornal en la cocina, Julieta salía a trabajar a su puesto de recepcionista.
Entraba a las 7 de la mañana todos los días, con precisión militar. Había ejercido este puesto desde los 17 años. Aún recordaba el primer día que trabajo....
Estaba muy nerviosa, ya que el dueño de el hotel llegaba justamente ese día. Tenía que darle una buena impresión, verse educada y profesional, pero ¿Cómo hacerlo? Las palabras nunca habían sido su fuerte. Además, como podría ocultar el odio que sentía hacia ese tipo, que maltrataba continuamente a su padre y a los demás empleados, ese hombre que les había quitado la parcela de tierra cerca de la costa que había pertenecido a su familia. Y que perdieron en una "extraña circunstancia legal".
Pero tenía que hacer un esfuerzo, después de todo su padre lo hacia, y de ese trabajo dependía la manutención de su familia. Su padre trabajaba en mantenimiento, y con su salario no podía subsistir su familia. A pesar que sólo viviera ella con su padre ya que su mamá murió al darle a luz.
Cuando por fin llegó el citadino dueño del hotel, lo hizo con sus ínfulas de siempre. Sin voltear a ver a los ojos a nadie. Renegando que la atención del lugar siempre empeoraba. Le dirigió una mirada de desdeño, y prosiguió a su habitación. Julieta estaba apenada y encolerizada, ya que la sola presencia de ese hombre alimentaba su ira.
Pronto noto que alguien la observaba, era un joven muchacho. Estaba parado ahí, en medio del vestíbulo, sin decir nada sólo la observaba. Julieta cayó en cuenta de quien era ese tipo, esos ojos grandes y redondos, ese pelo negro azabache que caía graciosamente en su frente, era el hijo de aquel hombre a quien tanto odiaba.
El chico se acercó, le dirigió una mirada furtiva, y la culminó con una sonrisa. Luego procedió a murmurar débilmente unas palabras.
Julieta estaba sorprendida, aquel joven aunque muy parecido a su padre, era totalmente distinto, la miraba a los ojos y la hacia sentir especial. Incluso tuvo la educación de presentarse e invitarla a comer. Ella accedió a pesar que sopeso la idea de mandarlo a volar. Porque después de todo ¿ Porqué habría que decirle que no a una buena comida? El único problema, era el que pudiese surgí si su padre se daba cuenta, que ella tenía planeado salir con el hijo del diablo.......
Julieta llegó a su lugar de trabajo, le comunicaron que tenía un encargo que realizar. Debía ir a traer a un visitante proveniente de la capital.
Romeo llegaba tras 4 años de ausencia.
Julieta se despertaba muy temprano todos los días. Después de todo ella era la responsable, de realizar los quehaceres del hogar. Su día empezaba a las 5 de la mañana, salía muy temprano de aquella choza que llamaban hogar, a buscar leña al bosque, luego encendía el fogón, y se aprestaba a cocinarle el desayuno a su padre y a los demás trabajadores.
Luego del recorte salarial que hubo en el hotel, como condición para reducir la jornada laboral de 12 horas a 8, los trabajadores guiados por el padre de Julieta, establecieron una cooperativa y solían ir a comer a casa de Julieta. Ella normalmente preparaba comida para 20 personas, lo hacia con mucho afecto, ya que los trabajadores eran como su familia.
Luego de terminada su jornal en la cocina, Julieta salía a trabajar a su puesto de recepcionista.
Entraba a las 7 de la mañana todos los días, con precisión militar. Había ejercido este puesto desde los 17 años. Aún recordaba el primer día que trabajo....
Estaba muy nerviosa, ya que el dueño de el hotel llegaba justamente ese día. Tenía que darle una buena impresión, verse educada y profesional, pero ¿Cómo hacerlo? Las palabras nunca habían sido su fuerte. Además, como podría ocultar el odio que sentía hacia ese tipo, que maltrataba continuamente a su padre y a los demás empleados, ese hombre que les había quitado la parcela de tierra cerca de la costa que había pertenecido a su familia. Y que perdieron en una "extraña circunstancia legal".
Pero tenía que hacer un esfuerzo, después de todo su padre lo hacia, y de ese trabajo dependía la manutención de su familia. Su padre trabajaba en mantenimiento, y con su salario no podía subsistir su familia. A pesar que sólo viviera ella con su padre ya que su mamá murió al darle a luz.
Cuando por fin llegó el citadino dueño del hotel, lo hizo con sus ínfulas de siempre. Sin voltear a ver a los ojos a nadie. Renegando que la atención del lugar siempre empeoraba. Le dirigió una mirada de desdeño, y prosiguió a su habitación. Julieta estaba apenada y encolerizada, ya que la sola presencia de ese hombre alimentaba su ira.
Pronto noto que alguien la observaba, era un joven muchacho. Estaba parado ahí, en medio del vestíbulo, sin decir nada sólo la observaba. Julieta cayó en cuenta de quien era ese tipo, esos ojos grandes y redondos, ese pelo negro azabache que caía graciosamente en su frente, era el hijo de aquel hombre a quien tanto odiaba.
El chico se acercó, le dirigió una mirada furtiva, y la culminó con una sonrisa. Luego procedió a murmurar débilmente unas palabras.
Julieta estaba sorprendida, aquel joven aunque muy parecido a su padre, era totalmente distinto, la miraba a los ojos y la hacia sentir especial. Incluso tuvo la educación de presentarse e invitarla a comer. Ella accedió a pesar que sopeso la idea de mandarlo a volar. Porque después de todo ¿ Porqué habría que decirle que no a una buena comida? El único problema, era el que pudiese surgí si su padre se daba cuenta, que ella tenía planeado salir con el hijo del diablo.......
Julieta llegó a su lugar de trabajo, le comunicaron que tenía un encargo que realizar. Debía ir a traer a un visitante proveniente de la capital.
Romeo llegaba tras 4 años de ausencia.
Romeo y Julieta: una versión realista cáp 1
El amor es algo complicado de definir, es más yo diría que es imposible trasladar al papel las sensaciones exactas que este nos hace sentir.
Claro esta que hay quien esta más cerca de lograr dicha hazaña gracias a sus habilidades de redacción superiores. La obra Romeo y Julieta retrata de forma magnífica la utopía del amor trágico, en el cual resulta imposible vivir sin la otra persona. Pero ¿Qué pasaría si, la historia de Romeo y Julieta se hubiese desarrollado en el siglo XXI, para ser más exactos en Latinoamérica, hubiese tenido el mismo impacto?
Permítanme les presento una versión más cercana a la realidad de lo que hubiese pasado si estos dos personajes antes mencionados fueran latinoamericanos.
CAPITULO I
CAPITULO I
Romeo estudiaba en la Universidad privada más exclusiva de su ciudad, su padre era un acaudalado cafetalero, que tenía grandes extensiones de tierra en sus dominios. Romeo tenía 25 años y era un estudiante de derecho. Sus ideologías políticas como eran de esperarse eran de ultra derecha, y condenaba de especial manera cualquier pensamiento político que incluyera alguna semejanza con las teorías de Karl Marx. Disfrutaba de muchas actividades recreativas pues su posición económica se lo permitía. Un fin de semana tenía lista una excursión a la costa norte del país, zona altamente sub desarrollada pero con grandes bellezas naturales. Sus padres eran los dueños del único hotel de la costa el San Carlos Emperador. En el trabajaban gran parte de los habitantes de la zona, quienes se quejaban constantemente de los malos tratos que recibían. Recientemente se había logrado formar un sindicato, cosa que la familia de Romeo temía sucediera. Luego de un toma y daca que duró años, el padre de Romeo accedió y permitió al hombre que lideraba a los trabajadores cumplir su meta y ocupar un puesto como presidente del sindicato.
Esto sin embargo, no solventó los problemas obreros que existían, ya que la familia de Romeo permanecía intransigente como siempre. Los obreros amenazaban con una huelga a gran escala, por lo que el padre de Romeo decidió que su hijo fuera a "vacacionar" al hotel, con la esperanza que su presencia amedrentara la posición de los trabajadores.
Romeo tenía pensado llevarse a unos amigos a la costa, pero debido a otros compromisos que estos tenían, no lo pudieron acompañar. Romeo estaba realmente furioso, no le gustaba ir sólo al hotel. Lo único bueno quizás de esa circunstancia es que podría pasar tiempo con Julieta. Aquella muchacha guapa y morena, que era hija del presidente del sindicato. Su padre odiaba a aquel hombre, ya que le causaba muchos problemas. La razón por la cual nunca lo despidió fue porque temía que esto causará una huelga entre los trabajadores. A pesar de esta situación, Romeo se las había arreglado para entablar una relación con Julieta en visitas pasadas, que incluían largas conversaciones sobre cualquier tema alejado de la política, y otras actividades propias de amigos. Bueno, al menos esto es lo que solían hacer. La última vez que Romeo, visitó la costa hace ya 4 años, pasó algo más. Era de noche y Romeo se había escapado para verla, habían quedado de acuerdo en comer cerca del muelle ya que pocas personas transitaban por esos lares a esa hora. La luna brillaba en lo alto, y las estrellas tiritaban a lo lejos. Cuando Julieta llegó y miro fijamente a Romeo a los ojos este supo, que tenía que alejarse, esa mujer le atraído demasiado. Pero entre ellos nada podía suceder, ella era una socialista, y el un alto burgués. A pesar de esto el no pudo evitar lo que sucedió esa noche. Nunca antes había sentido tanto amor por una mujer, y estaba casi seguro que no lo volvería a sentir. Por eso a la mañana siguiente se fue y procuró no volver donde aquella mujer.
Ella tenía que comprenderlo eran de mundos distintos, sus familias se odiaban y el se arriesgaba a que si su padre se diera cuenta lo deseredara.
Luego de 4 años sin saber nada de Julieta volvía. El avión dio dos vueltas alrededor del aeropuerto antes de aterrizar, mientras Romeo pensaba en que palabras le diría a Julieta para justificar su larga ausencia.
Continuara....
Y tu ¿Quien eres?
Nunca me he sentido cómodo estando solo. Es simplemente extraño, raro y antisocial; porque no hay nada peor que estar con uno mismo.
Tristemente estas palabras, son más comunes de lo que debiesen ser. Y es que en efecto a la mayoría de nosotros no nos gusta estar solos, es más nunca lo estamos, cuando el día se acaba y la noche llega no aprovechamos esos momentos en nuestra habitación para estar solos. Simplemente no lo hacemos. Piénsalo bien porque cuando podrías estar sólo, buscas cualquier cosa con tal de no pasar tiempo contigo.
Coges el celular y llamas a un amigo, entras a tu cuenta de Facebook y buscas con quien chatear, y en caso de no encontrar a nadie disponible para ti en ese momento; enciendes el tele y buscas una voz que te distraiga de tu soledad.
Creo fervientemente en que estar sólo es la única forma de conocernos, de ¿que otra forma te puedes dar cuenta de las cosas que te hacen ser tu?
Piénsalo bien cuando te has dado la oportunidad de experimentar cosas nuevas, cosas que a ti te gusten, experiencias que TU quieras tener. Cuando has ido al cine solo para disfrutar la película en silencio, para fijarte en cada detalle, para reír solo.
Cuando has intentado practicar un deporte nuevo, que ninguno de tus amigos practiquen, o escuchar otro tipo de música, has la prueba es bueno para ti.
Normalmente cuando a alguien le preguntan ¿usted quien es?, el tipo en cuestión suele responder con su profesión, soy ingeniero dice aquel, soy maestra decir aquella. Pero eso es a lo que nos dedicamos, no lo que somos, pueden contestar también con su nombre, lo cual es válido. Pero igual que errado, tu no eres un nombre, o un apellido, o que, realmente piensas que si tu nombre fuera otro tu serias distinto a lo que eres.
Es imposible responder quien somos cuando nunca nos hemos dado el tiempo de averiguarlo, cuando nunca hemos intentado leer un libro viejo, cuando nunca hemos intentado dibujar, cuando nunca hemos intentado tocar un instrumento.
Si bien es cierto yo todavía no se quien soy, porque no me he terminado de conocer, cada día me sorprendo con nuevas cosas, hoy por ejemplo me sorprendió el impacto que tiene en mi las nocturnas de Debussy.
S alguien me preguntase y tu ¿Quien eres? Sin duda contestaría: soy un poema de Neruda, un gol de Messi, una ola que golpea la orilla, un chocolate blanco, un concierto de guitarra y el resto todavía no lo descubro.
Yo creo que somos lo que nos gusta hacer, sentir, y observar.
Y tu ¿Quien eres?
Tristemente estas palabras, son más comunes de lo que debiesen ser. Y es que en efecto a la mayoría de nosotros no nos gusta estar solos, es más nunca lo estamos, cuando el día se acaba y la noche llega no aprovechamos esos momentos en nuestra habitación para estar solos. Simplemente no lo hacemos. Piénsalo bien porque cuando podrías estar sólo, buscas cualquier cosa con tal de no pasar tiempo contigo.
Coges el celular y llamas a un amigo, entras a tu cuenta de Facebook y buscas con quien chatear, y en caso de no encontrar a nadie disponible para ti en ese momento; enciendes el tele y buscas una voz que te distraiga de tu soledad.
Creo fervientemente en que estar sólo es la única forma de conocernos, de ¿que otra forma te puedes dar cuenta de las cosas que te hacen ser tu?
Piénsalo bien cuando te has dado la oportunidad de experimentar cosas nuevas, cosas que a ti te gusten, experiencias que TU quieras tener. Cuando has ido al cine solo para disfrutar la película en silencio, para fijarte en cada detalle, para reír solo.
Cuando has intentado practicar un deporte nuevo, que ninguno de tus amigos practiquen, o escuchar otro tipo de música, has la prueba es bueno para ti.
Normalmente cuando a alguien le preguntan ¿usted quien es?, el tipo en cuestión suele responder con su profesión, soy ingeniero dice aquel, soy maestra decir aquella. Pero eso es a lo que nos dedicamos, no lo que somos, pueden contestar también con su nombre, lo cual es válido. Pero igual que errado, tu no eres un nombre, o un apellido, o que, realmente piensas que si tu nombre fuera otro tu serias distinto a lo que eres.
Es imposible responder quien somos cuando nunca nos hemos dado el tiempo de averiguarlo, cuando nunca hemos intentado leer un libro viejo, cuando nunca hemos intentado dibujar, cuando nunca hemos intentado tocar un instrumento.
Si bien es cierto yo todavía no se quien soy, porque no me he terminado de conocer, cada día me sorprendo con nuevas cosas, hoy por ejemplo me sorprendió el impacto que tiene en mi las nocturnas de Debussy.
S alguien me preguntase y tu ¿Quien eres? Sin duda contestaría: soy un poema de Neruda, un gol de Messi, una ola que golpea la orilla, un chocolate blanco, un concierto de guitarra y el resto todavía no lo descubro.
Yo creo que somos lo que nos gusta hacer, sentir, y observar.
Y tu ¿Quien eres?
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